Investigadores de la Universidad de Anglia Oriental en el Reino Unido han descubierto que los patrones de sueño de los bebés pueden ser un indicador temprano del riesgo de desarrollar el Trastorno del Espectro Autista (TEA). El estudio contó con la participación de 44 bebés de entre 8 y 11 meses, algunos de los cuales tenían hermanos con autismo. Los científicos se centraron en cinco características del sueño relacionadas con el autismo: sueño superficial, dificultad para dormir profundamente en entornos ruidosos, actividad cerebral continua al oír sonidos, sueño ligero incluso en silencio total, y sensibilidad sensorial. Durante dos siestas diurnas, la actividad cerebral de los bebés se registró utilizando gorras de electroencefalografía (EEG). Como informa el periódico Daily Mail, aunque el sueño de los niños siempre ha sido un signo de su salud general, esta nueva investigación demuestra que monitorear los patrones de sueño de los bebés puede revelar señales tempranas de una posible TEA.
Los patrones de sueño del bebé pueden indicar el riesgo de autismo
Un nuevo estudio británico muestra que las características del sueño de los bebés, como el sueño ligero y la sensibilidad sensorial, pueden ser señales tempranas del Trastorno del Espectro Autista.